El aprendizaje basado en proyectos (ABP)

20191016181112.el_aprendizaje_basado_en_proyectos_abp_colegio_san_cristobal_castellon

Continuamos, en este artículo, desgranando las metodologías utilizadas en el aula para facilitar la construcción de conocimiento por parte de nuestro alumnado. Esta vez nos acercamos al Aprendizaje Basado en Proyectos (en adelante, ABP).

De forma muy resumida, podemos afirmar que es una forma de trabajar en el aula centrada en la resolución de problemas cotidianos, de la vida real a través de la que se tratan diferentes contenidos curriculares.

En el ABP se organiza toda la actividad en el aula a partir de una pregunta, problema o reto que hay que resolver buscando información, tratando de encontrar respuestas (pueden ser productos o servicios) que contribuyan a solucionar ese problema o resolver ese reto y, algo muy importante, se incluye la difusión de ese resultado.
 

Cómo se realiza el ABP

Este proceso se organiza en torno a un ciclo de actividad del alumnado que empieza y termina con elementos motivadores y que se desarrolla en diferentes fases:

  1. En primer lugar, motivamos al alumnado presentándoles un “problema” moviéndoles a la acción.

Por ejemplo, podemos utilizar vídeos de los últimos incendios en el amazonas o en cualquiera de nuestras Comunidades Autónomas en los últimos años. Ahondando en lo que supone la destrucción forestal para la supervivencia del planeta.

  1. Pasamos, entonces, a plantearles un desafío: “¿Qué podemos hacer? ¿Cuáles son nuestras alternativas? ¿Cómo podemos contribuir a reducir la pérdida de árboles?”.

Nuestro papel, como guías del aprendizaje del alumnado, está en dirigir las reflexiones hacia sus intereses, necesidades de conocimiento…

Podemos encaminar el desafío hacia el reciclado de papel o hacia la utilización de sensores y robots para la seguridad y vigilancia.

¡Las opciones son muy variadas, dependiendo del nivel educativo, la materia que estemos trabajando…!

  1. Trabajamos, después, en los conocimientos previos que poseen, de forma grupal, tratando de eliminar mitos y falsas creencias. Además, proporcionamos recursos clave para avanzar y construir nuevos conocimientos, habilidades o destrezas.

Utilizamos, según proceda o estén disponibles: vídeos, audios, textos, fotografías… además de los materiales físicos necesarios para realizar el producto o, al menos, un prototipo.

  1. Cada uno de los grupos en que dividimos cada clase, realizarán actividades de creatividad para proponer soluciones o respuestas al reto planteado.

Nuestro papel es proporcionarles los recursos necesarios para que puedan ampliar la información, analizar la viabilidad de sus ideas, profundizar en qué tareas requiere ponerlo en marcha.

  1. Comienzan, ya, a trabajar en su desarrollo.

Por ejemplo: haremos papel reciclado o programaremos robots y sensores, en función de las soluciones.

  1. De forma paralela vamos preparando la presentación final en la que mostraremos (lo hará cada grupo) su solución, su producto o servicio.

Así, con las y los más pequeños podemos organizar una actividad con familias para que muestren cómo se hace papel reciclado. Con los grupos de más edad podemos organizar una sesión con familias u otros grupos para demostrar el funcionamiento de sus robots (real o hipotético) o, incluso, preparar un artículo o un vídeo para su difusión en Internet. Estamos, cerrando el ciclo con un nuevo elemento motivador: el reconocimiento público de su trabajo.


Logros del ABP

Trabajando en la resolución de un problema real estamos facilitando que menores y adolescentes adquieran estrategias de resolución de problemas trabajando en grupo, colaborando para encontrar una respuesta común. Así que la organización y la comunicación en equipos de trabajo son, también, habilidades que abordamos desde el ABP (entre las conocidas como “habilidades blandas” o soft skills que el mercado laboral demandará y que forman parte de la inteligencia emocional).

La creatividad es, en este caso, imprescindible. Por ello trabajamos el llamado pensamiento lateral (que implica el desarrollo de más sinapsis en la parte correspondiente del cerebro) con diferentes técnicas para el proceso de ideación.

El hecho de que tengan que investigar, consultar diferentes materiales y recursos, en cualquier formato (entrevistas de radio, vídeos, textos escritos…) favorece un incremento de su inteligencia lingüístico-verbal.

En conclusión, estamos, sin ninguna duda, favoreciendo un pensamiento crítico abordando, al mismo tiempo, contenidos curriculares de las diferentes materias. Todo ello les ayudará a tomar decisiones más informadas tanto en el presente como en el futuro. Estamos, creemos que lo hacemos, participando en la creación de la ciudadanía crítica y responsable del futuro.

 

Yolanda Lorenzo @Yoloren

 Categorías: